El umbral donde el tiempo se expande. Es sentir cómo la luz cálida de Querétaro se doma al pasar entre la cadencia de una estructura de inspiración clásica, proyectando sombras que danzan sobre líneas puras y materiales honestos. Es un lugar de contrastes armónicos: la solidez que invita a la introspección y la apertura que celebra el encuentro. Hemos diseñado este espacio no para ser visto, sino para ser habitado; un santuario flexible donde el murmullo de la conversación y el silencio contemplativo encuentran, por fin, un mismo hogar.
Participantes:
Director de Proyecto: Arq. Alvaro Ruiz Velasco Talancón
Supervision de Obra: Arq. Diego Vargas
Gerencia de Obra: Ing. Arturo Marquez Nieto. Ingenierias: Ameristeel
Equipo de Diseño : Arq. Diego Gonzales Franco, Arq. Diego Vargas
Diseño Arquitectónico, Construcción y Supervisión