Un umbral donde el pulso del mundo se aquieta para dar lugar donde la arquitectura dialoga con la topografía, trazando una geografía íntima que ordena el vacío y enmarca el paisaje para revelar su esencia. Cada línea es una intención, cada sendero una invitación a la pausa y a la contemplación. Edificamos más que un proyecto, esculpimos el escenario para una memoria de comunidad, un arraigo profundo que busca la resonancia trascendental entre el ser, la comunidad y la tierra que nos sostiene.
Participantes:
Director de Proyecto: Arq. Alvaro Ruiz Velasco Talancón
Administración de Obra: Arq. Sergio Soriano
Supervision de Ingenierias: Ing. Arturo Marquez
Diseño Arquitectónico, Construcción y Supervisión